DESTINY


Activision debe ser hoy día, y sin duda, la empresa que más sabe de juegos en el Mundo. Partió en la prehistoria de la era digital, al final de la década de los 70 (aunque muchos no lo crean, los ceros y unos ya existían) fundada por los programadores estrella de Atari y un empresario que venía del mundo de la música. Tuvo muchos altos y bajos; grandes éxitos con un par de quiebras entre medio hasta llegar a los 90 donde se refunda y decide enfocarse en el negocio de los video juegos.

A partir de ahí comienza a desarrollar algunos de los más exitosos juegos en la historia de este negocio. Entre los más famosos, Call of duty y Guitar Hero, hasta desembocar en el tremendo éxito que está logrando el debutante Destiny, que costó la escalofriante suma de 500 millones de dólares y los recuperó con las ventas DEL PRIMER DIA!!!!!

Sin duda que este tremendo blockbuster tiene sus raíces en un montón de variables; la experiencia de más de 30 años en el negocio, una enorme creatividad, su fusión con Vivaldi y muchas más que dejo afuera. Pero en mi opinión, muy modesta, la causa fundamental y central se produce en el instante en sus productos pasan a jugarse en línea. ¿y cuál es la razón?; la captura de datos que obtienen de sus mismos clientes. Millones de usuarios jugando diariamente, millones de millones de partidas que entregan datos de; Cual es el contenido que prefieren los jugadores, Que feedback aprecian más, en que contextos se mueven con más emoción. También conocen los elementos, mecánicas y recompensas que motivan a sus clientes. Muchas de estas palabras están en la discusión diaria de los que se dedican a la ciencia de la Gamificación

¿Ciencia? ¿No será muy petulante? Puede ser, pero cuando se tienen Petabytes de información que  permiten conocer cuál es el juego  perfecto y PREDECIR un resultado en base a esos datos, eso suena mucho más científico que, por ejemplo, la economía.

Ahora nos queda comprar Destiny, jugarlo, y de paso aprender algunos trucos de Gamificación.

 

Alejandro Fontanet

Alejandro Fontanet

El juego siempre lo gana el creador. La casa nunca pierde.